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jueves, 3 de septiembre de 2009

Evolución positiva e inducción.


Hasta ahora me estoy portando bastante bien, y los resultados parecen positivos. Anteayer pesaba 88.8, ayer 88.4 y hoy 88.2, así que nada, contentico. Lo que no he hecho es comprobarlo con las tiras reactivas de cetona, así que no sé si estoy quemando ya grasa o qué, aunque imagino que sí...

Para los novatos y novatas, y para Astarté, que antes del verano me preguntaba qué era eso de la "inducción", voy a explicar de forma algo gruesa en qué consiste: la inducción es la primera fase de la dieta Atkins, fase en la que se reduce mucho el consumo de carbohidratos, limitándolo a una ingesta diaria de 20 g. de carbohidratos en forma de ensalada o verdura, es decir, carbohidratos sin fécula (quedan excluidos, pues, en esta primera fase, arroces, legumbres, patatas, cereales, pastas...). ¿Qué se consigue con eso?

Se consigue que el cuerpo, al no poder quemar su primer combustible, que es el hidrato de carbono, eche mano de sus reservas de grasa, descomponiendo esta grasa para usarla como combustible (recordemos que el exceso de carbohidratos se acumula bajo la forma de grasa). Los niveles de insulina se normalizan y desaparece esa sensación de hambre continuo que caracteriza a muchos tipos de sobrepeso y obesidad. Al usarse como combustible las grasas, se generan unos "residuos" llamados cetonas, o cuerpos cetónicos. Los críticos con Atkins afirmaban que la generación de cetonas podía ser perjudicial para el cuerpo, pero Atkins defendió que ese pensamiento procede de la confusión con los cuerpos cetónicos que se generan en ciertas fases de diferentes dolencias, y que las cetonas originadas en la "quema" de grasas son absolutamente inocuas, y se eliminan de forma natural a través de la orina o la respiración (de ahí el peculiar aliento que bastantes personas desarrollan en inducción).

Antes de que nadie se rasgue las vestiduras, diremos que la inducción no es más que la primera fase de la dieta Atkins. Se supone que esta fase debe durar un mínimo de dos semanas, pero se puede alargar sin ningún problema durante mucho tiempo. Claro que lo recomendable es seguir con las siguientes fases, en las que de forma gradual se vuelven a incorporar (siempre con moderación) más cantidades de hidrato de carbono (sobre todo, de aquellos que tienen más incidencia en nuestra salud y nuestro bienestar: ciertas frutas, legumbres, cereales integrales...), pero renunciando al consumo habitual de azúcares y productos hechos con harinas blancas (desnaturalizadas).

Hay, todavía hoy, cierta controversia científica en torno a esta dieta (a veces se confunde toda la dieta con la fase de inducción), aunque la mayoría de dietistas, cardiólogos, etc. están de acuerdo en culpar de la obesidad al abuso de los carbohidratos "malos" y su influencia sobre los niveles de insulina en sangre. Y esta perspectiva la estuvo defendiendo durante años en solitario y bajo furibundos ataques este cardiólogo norteamericano. He leído algunos libros en los que se comenta con espírituo crítico la dieta Atkins, y casi siempre llego a la conclusión de que el autor o autora no se ha molestado en leerse La nueva revolución dietética del doctor Atkins, y que a menudo habla de la dieta "de oídas".

Independientemente de los estudios científicos en un sentido o en otro, a mí la "inducción" me funciona. Es la única forma que tengo de hacer dieta sin morirme de hambre, de pena o de ansiedad...

4 comentarios:

M dijo...

Me gustan esas bajadas diarias! No conozco mucho de la dieta Atkins pero he escuchado de buenos resultados, adelante con ella y con esa sensación de saciedad!
Un beso, vamos q podemos!

Teresinha dijo...

Creo que a cada persona le funciona una dieta diferente. Yo por ejemplo prefiero comer balanceado y un poco menos que lo habitual.Y también consigo rebajar bastante peso cuando me aplico. Pero seguro que a tí te va mejor la dieta de Atkins. Nada mejor que la experiencia. Ya que te va tan bien con ella, adelante y mucho éxito!

siempreadieta dijo...

Gracias por los ánimos... Como bien dice Teresinha, cada un@ sabe qué dieta le va mejor... A mí, lo de comer equilibrado (o balanceado, como decís por allá), me parece genial, pero yo paso hambre... Sin duda, debemos encontrar la dieta en la que nos sentimos mejor...

Astarté dijo...

Vaya por dios, este post esperándome aquí y yo haciendo peyas por aquellos lares... ayns ayns... Gracias por la aclaración. No conozco en profundidad la teoría de Atkins pero sí he leído la de Montignac, que también se basa en la incidencia de los carbohidratos que llama 'de alto índice glicémico' en los niveles de insulina en sangre. Me llama mucho la atención la permanente controversia que tanto uno como otro suscitan en la comunidad científica pero nunca consigo clarificar cuáles, exacta y concretamente, son los argumentos de sus detractores.

Yo trato de seguir una dieta equilibrada que se parece mucho a la Montignac porque no incluye carbohidratos de alto índice glicémico. Me consta que la inducción de la que hablas funciona y muy bien, pero yo no puedo seguir esas pautas porque me entra un mono terrible y me baja mucho el ánimo, así que yo me permito una tostadita de pan integral de centeno en el desayuno y ya empiezo el día contenta y energética. Por lo demás, cero féculas.

Lo que sí probé una vez fueron unos días de ayuno en los que experimenté la cetosis de la que hablas. El ayuno no es un buen método para adelgazar porque el rebote es fenomenal y el guantazo para el metabolismo es fino. Pero me fue genial para limpiar el organismo y pensar con más claridad (sí, como lo oyes).

Gracias por el post, no dejaré de intentarlo... Beso!